Los conventillos
Conventillo de la calle Piedras 1268, en Caras y Caretas de 1902
Muchos de los inmigrantes vinieron de Europa para conseguir vivienda y trabajo (los más pobres). Algunos se quedaron en la ciudad de Bs. As. y solían habitar en conventillos luego de que el período en el Hotel de inmigrantes se les terminaba.Cabe destacar, que se consideraba conventillo o casa de inquilino a aquellas que en las que vivan a más de cinco familias o personas independientes, incluido un encargado, cuya unidad de locación sea una pieza, y que tienen en común los servicios de baños, lavatorios, letrinas y lavadero. Según una ordenanza municipal, las habitaciones no deberían ser menor a 12 metros cuadrados y su altura mínima de tres y medio. Sin embargo, la falta de recursos de los que alquilan, trajo como consecuencia, que los cuartos fueran ocupados por varias familias, que contaban sólo con una cortina o biombo para dividir un ambiente.
"Consistían en un terreno de 10 a 15 metros de frente por 50 a 60 de fondo; algo se asemeja a un edificio, por aspecto exterior, o casa de miserable aspecto: generalmente un zaguán cuyas paredes no podían ser más mugrientas, y al final del cual una pared de 2 metros de altura impedía que transeúnte se apercibiera de las delicias del interior. El conjunto de piezas más bien que se asemejaban a habitaciones, cualquiera hubiera dicho que eran palomares;al lado de las puertas de cada cuarto,estaban amontonados en completo desorden,cajones que hacían las veces de cocinas, tinas de lavar, receptáculos de una familia,que por lo reducido de la habitación forzosamente, tenían que quedar al intemperie. En la parte alta del conventillo, la estrechez era cada vez mayor, pues no tenían los corredores mas que 1,5 metros de ancho, apenas quedaba espacio para poder pasar.Las paredes,que pedían a gritos una mano de blanqueo,estaban engalanadas con imágenes de madonas o de reyes,generales o caudillos populares. Las celdas eran ocupadas por familias obreras, la mayoría con 3,4,5,y hasta 6 hijos, cuando no por 3 o 4 hombres solos. Poco eran los conventillos donde se albergaban menos de 150 personas.Todos eran, a su vez, focos de infección,verdaderos infiernos,pues el ejercito de chiquillos en eterna algarabía no cesaban en su griterío ,mientras los mas pequeñuelos ,semi desnudos y mugrientos, cruzaban gateando por el patio recogiendo y llevando a su boca cuanto residuo hallaban a mano , las mayorcitos saltaban, gritaban y brincaban , produciendo desde las siete de la mañana hasta las nueve de la noche un bullicio insoportable".
Los baños
No había cloacas. Tanto el retrete como el lavabo eran comunes. Había, en los barrios de Once y La Boca, un servicio cada diez cuartos aproximadamente, según las estadísticas de 1919. Esta situación provocaba epidemias como el cólera, la fiebre amarilla, el paludismo, los parásitos y las infecciones.
Las cobranzas
El alto precio de los alquileres fue convirtiendo a los conventillos porteños en focos de conflicto. Los cobradores debían pasar a cobrar custodiados por la Policía.
Los desalojos
El inquilino moroso era desalojado por la fuerza pública. Los muebles se subían al carro municipal para trasportarlos a un depósito. En el trance se observaba la solidaridad de los iguales; y el episodio solía terminar en batallas campales.
Cantidad de conventillos en la ciudad de Buenos Aires


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