viernes, 16 de septiembre de 2011

Inmigraciones en Argentina


Introducción
Inmigración se define como la entrada a un país de personas que nacieron o proceden de otro lugar. Representa una de las dos opciones o alternativas del término migración, que se aplica a los movimientos de personas de un lugar a otro y estos desplazamientos conllevan un cambio de residencia bien sea temporal o definitivo.
Principales causas 
     Uno de los principales factores de cambio que dio lugar a la transición desde la Argentina tradicional a la moderna fue la inmigración.Y sin ella no es posible comprender la Argentina contemporánea. No hubo otro período en el que la proporción de extranjeros en edad adulta haya sido tan significativo; por más de setenta años, el 60% de la población de la Capital Federal y casi el 30% en las provincias de Buenos Aires, Córdoba y Santa Fe, eran inmigrantes.

La inmigración europea fue fomentada por la Constitución Argentina de 1853 ,bajo la base del precepto alberdiano, de gobernar es poblar, destinada a generar un tejido social rural y a finalizar la ocupación de los territorios obtenidos mediante la campaña militar contra los mapuches y ranqueles denominada conquista del desierto.La Ley de Inmigración y Colonización,sentó bases legales para la política inmigratoria oficial antes de la gran oleada inmigratoria "espontánea" posterior a 1880.Además se implemento una política a puertas abiertas,ya que la oligarquía no concideraba a la población indígena apta para la realización de trabajos agrícolas ,por lo que los inmigrantes eran mas aptos para el modelo agroexportador .



Etapas de la inmigración.
Hasta 1880, a través de las políticas de poblamiento, se intentó promover la agricultura, la ganadería y la red de transportes, para luego industrializar el país. Dentro de la heterogeneidad de la corriente inmigratoria, casi la mitad provenía de Italia, especialmente del sur, y una tercera parte de España.

En Córdoba y en Santa Fe, el movimiento colonizador y la llegada de los inmigrantes europeos cobraron mayor vigor a partir de 1870 y modificaron radicalmente la estructura económico-social previa. Ya desde 1853 las autoridades estatales tomaron iniciativas para fomentar este proceso. Lo hicieron mediante la aplicación de dos sistemas de colonización: la venta directa de pequeñas parcelas y los convenios celebrados con empresarios mediante los cuales el Estado nacional o provincial vendía tierras fiscales a precios bajos, con el compromiso de fundar establecimientos agrícolas y radicar allí familias de inmigrantes.



 La llegada de los inmigrantes












Luego de 1880, comenzó la segunda etapa.A partir de aquí se buscó mano de obra para una producción agrícola–ganadera masiva, pero pocos inmigrantes lograron ser propietarios. Ante el fracaso del plan de adjudicación de tierras en propiedad, el inmigrante se transformó en arrendatario o peón y buscó asilo en los centros urbanos. Así, las políticas de poblamiento fracasaron. Igualmente, al ser la inmigración mayoritaria mente masculina, se ocupó de actividades rurales, favoreciendo el desarrollo de una economía agrícola que permitió que el país se convirtiera en el principal exportador de trigo en el mundo cuando, hasta 1870, la Argentina lo importaba.

 

La inmigración en las ciudades
La expansión económica argentina fue un incentivo
para miles de extranjeros, y la diversificación de las
actividades favoreció a los sectores secundarios
(manufactureros) y terciarios (servicios) de la
economía, radicados en las grandes ciudades como
Buenos Aires y Rosario. Eso hizo que la población
extranjera encontrara allí mayores posibilidades
laborales en el campo, lo que llevó al crecimiento 

de los centros urbanos de la región.

Entre 1880 y 1910 llegaron a la Argentina más de
3.200.000 inmigrantes, aunque se radicaron en el
país.